Muchas gracias Galo por descubrirnos lo maravilloso de tu tierra y cuidar de nosotros evitando que nos helemos. Nunca olvidaremos estas travesías y nuestras bicis. Una grata sorpresa encontrar un profesional de altura en el mundo del mountainbike con extenso conocimiento de la zona que oferta y entusiasmo contagioso de tu trabajo, la ruta del CHimborazo fue emocionante, instructiva y vivida en condiciones extremas per sin sensación de peligro. Después de medios materiales y humanos apropiados para desempeñar una labor necesaria para deportistas como nosotros que esperamos orientación para conocer un país con bicicleta. Un abrazo de tus nuevos amigos. Tony, David y Fran.